-
-
1 970 m
1 630 m
0
2,8
5,5
11,05 km

Просмотрено 1885 раз(а), скачено 97 раз(а)

рядом с La Culata, Canarias (España)

La cumbre central de la isla ofrece muchas posibilidades a la hora de realizar rutas circulares. En esta ocasión nos adentraremos por caminos y enclaves que son auténticas referencias, cargados de historia, por los que nos moveremos cómodamente y prácticamente sin ninguna dificultad. Partiremos desde las inmediaciones de donde comienza el famoso Camino de La Plata, en la actualidad también señalizado como Camino de Santiago, en un área de espacimiento en donde podremos dejar el coche tranquilamente en un ancho camino fuera de la carretera. Suele ser una zona más o menos concurrida, por lo que veremos cierta actividad dada también la proximidad del área recreativa y de acampada de Las Mesas.

Inicialmente nos dirigiremos en dirección Sur para, tras cruzar una pequeña barranquera casi imperceptible, entrar de lleno en el Camino de La Plata. Un ancho y llano tramo de camino entre la arboleda constituye la antesala del inicio de la subida, la cual es progresiva sobre un cuidadoso empedrado que inicialmente nos acompaña. Poco a poco se va ganando altura, disfrutando a nuestra izquierda de los grandes chapones
de roca madre, el pinar que parece deslizarse ladera abajo siguiendo las ondulaciones del terreno y, como no, el Pozo de Las Nieves en las alturas. El sendero zigzaguea hasta llevarnos a terreno despejado y abierto, desde donde las vistas panorámicas de Los LLanos de La Pez y el Garañón ahora se combinan con el Roque Nublo para ofertar una de las primeras estampas del día. Con suave pendiente continuaremos un corto tramo casi recto que nos llevará en unos pocos minutos a la Degollada de Los Hornos, cruce de importantes caminos que serán motivo de múltiples aventuras.

En esta ocasión tomaremos el desvío de la izquierda, abandonando el ramal principal del Camino de La Plata que sigue recto. Aquí el pinar es más disperso pero conforme vamos girando hacia el Este la senda se estrecha y se sumerge en un pinar más denso. Al cabo de unos minutos alcanzaremos un tramo muy empinado de tierra algo suelta, que si bien resulta algo incómodo, su corta longitud nos lo hará olvidar rápidamente. Vamos ganando altura y eso se nota, ya que entre pinos y algún claro ya divisamos aéreamente toda la zona forestal desde la que hemos partido. Ahora el camino se torna más agradable si cabe, no tardando en alcanzar la Degollada de Los Gatos, la cual reconoceremos fácilmente porque el pinar aquí parecerá retirarse a nuestro paso. Sin duda, un enclave singular y un tanto especial. A unos pocos minutos nos encontraremos un desvío del camino principal señalizado con mojones que a nuestra derecha nos hará ascender decididamente hasta lo alto de El Campanario. El ascenso, si bien no es largo, si requiere algo más de esfuerzo ya que la pendiente es más acusada a tramos. La niebla rebosa a veces hacia nosotros procedente de la vertiente sur, y a medida que subimos el pinar se vuelve más disperso. Seguiremos siempre los mojones y la senda, la cual en algún punto puede generar duda, aunque no tiene pérdida. Finalmente, un último esfuerzo para superar los chapones de roca nos colocará en una formidable atalaya. Si la niebla lo permite, las vistas desde aquí son realmente espectaculares, especialmente hacia el Norte y el Este, lo que nos incitará a permanecer aquí largo rato y quizás aprovechar para tomarnos un respiro y reponer fuerzas. La soledad e inmensidad que nos rodea dejará su huella en nuestra memoria por mucho tiempo.

Cuando lo creamos conveniente podemos ponernos de nuevo en marcha. Nuestro objetivo inmediato es volver a conectar con el camino principal que anteriormente abandonamos para subir a El Campanario, pero esta vez no regresando al mismo punto sino bajando y saliendo a él más adelante, siguiendo otra línea de mojones, esta vez algo más difíciles de ver. Antes de retornar al camino, y si la niebla lo permite, vale la pena rodear El Campanario dejándolo a nuestra izquierda y asomarnos al profundo vacío que supone estar en lo alto de los paredones del Cañadón del Jierro. El lugar, si bien se puede andar sin riesgo por él, le sobrecoge a uno el corazón. La verticalidad y profundidad de los cortados impone, y no resulta recomendable para personas con vértigo o temor a la sensación de vacío. No conviene acercarse a los bordes y además no es necesario para disfrutar intensamente del paisaje. Sin duda, se trata de otro regalo que uno no puede dejarse atrás.

De vuelta de nuevo en el camino principal, y sin excesivos problemas para bajar desde El Campanario, continuaremos por él cómodamente hasta llegar en suave descenso a la Degollada de Los Canalizos. La vista desde aquí de La Gañifa con su característica Agujereada nos debe dar fuerza, ya que ahora toca subir nuevamente. Unas fuertes rampas nos llevarán más adelante hasta el mismo mirador del Pozo de Las Nieves. Desde aquí las vistas también son fantásticas y vale la pena disfrutarlas el tiempo que creamos necesario. Por la carretera bajaremos desde el techo de Gran Canaria, esta vez afrontando el último tramo para cerrar el circular. Cae la tarde y sabemos que cada paso que damos nos aleja de la majestuosidad de los lugares en los que hemos estado las horas anteriores. Llaneando y cuesta abajo se camina cómodamente, y tras recorrer aproximadamente unos 3 km tomaremos la pista, no exenta de encanto, que a nuestra izquierda atraviesa el pinar y desciende hasta llegar finalmente a la carretera que atraviesa el área recreativa de Las Mesas. Siguiéndo por ella o mejor por el sendero que por la izquierda va en paralelo en dirección Sur llegaremos al punto de partida sin dificultad.

La ruta se realizó el 19 de mayo de 2.012 y se registró en un GPS Magellan Tritón 500.

Si quieres ver el reportaje fotográfico completo de la ruta puedes dirigirte a la sección FotoTrekking de mi página web www.nachomontesdeoca.com o pinchar en el siguiente enlace.

View more external

Комментарии

    You can or this trail