Время  5 часов 18 минут

Координаты 2129

Uploaded 22 сентября 2016 г.

Recorded сентября 2016

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1 692 m
1 130 m
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4,3
8,5
17,05 km

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рядом с Montejicar, Andalucía (España)

Sorprendente ruta en la que con el objetivo de coronar el Alta Coloma (1696 msnm) añadimos una inmersión en la historia que preña estos parajes, subiendo al Castillo de Montejícar, excepcional baluarte defensivo del Reino de Granada, y al Oppidum Ibérico del Cerro de los Allozos, además de visitar algunas de las muchas fuentes que abundan por estas tierras como la Fuente de Castilla, Fuente Barbarín, la Fuente del Quemado y la emblemática Fuente Cabra, a la que la población local tiene tanto apego. A pesar de los diferentes incentivos de que posee esta ruta, destaca sobremanera el inmenso placer de encaramarnos al vértice geodésico del Alta Coloma, punto más elevado de la Sierra de Lucena y auténtica atalaya natural de la comarca de los Montes Orientales de Granada , desde cuya cumbre hemos podido disfrutar de una de las mejores y más completas panorámicas que nos puede brindar la montaña andaluza, con prácticamente todas las sierras de Andalucía Oriental en una increíble panorámica de 360º.
Iniciamos la ruta en las proximidades la Plaza de la Constitución donde se encuentra ubicado el Ayuntamiento de Montejícar.
El topónimo Montejícar proviene del latín Mons Sacer (Monte Sagrado), transformado a forma arábica cuando fue invadida esta región a principios del s. VIII, apareciendo en fuentes escritas del siglo IX como HINS MONTE XAQUER, castillo del Monte Sagrado.
Desde la Plaza de la Constitución comenzamos a subir las calles escalonadas hacia el NO ganando altura de forma considerable en busca de ascender al Cerro del Castillo, donde se erigen como clara referencia las ruinas del castillo que desde tantos siglos atrás domina la vida diaria de los montejiqueños. Llegamos a un mirador en cuya base presenta una gran escudo de la localidad y desde donde podemos disfrutar de una bonita vista sobre el casco urbano de la localidad con el incomparable telón de fondo de la superposición de Sierra Arana y Sierra Nevada en una preciosa panorámica que nos brindaron las primeras luces del día.
Desde el mirador bordeamos el cerro hacia el norte siguiendo un carril que posteriormente continuamos siguiendo un sendero que nos conduce a otro mirador en el extremo septentrional del Cerro del Castillo y que nos permite contemplar el vecino Cerro de los Allozos y los cortados de su cara oeste. Desde este mirador comenzamos a subir ya de forma más marcada campo a través por el borde del pinar para encaramarnos rápidamente en las ruinas del Castillo de Montejícar, en el punto más alto del Cerro del Castillo (1268 msnm).
Este privilegiado enclave fue ya ocupado desde el 5000 a.C. La fortaleza árabe medieval se construiría sobre un poblado ibérico como evidencias los muros cíclopes de grandes sillares situados en la falda del cerro, teniendo una ocupación islámica con fases de ocupación califal, almohade y finalmente nazarí hasta su desaparición a fines de la edad media, tras caer la fortaleza a manos cristianas en 1486. A partir de ese año se produce un proceso de desmantelamiento y abandono de la mayoría de las plazas fuertes de la antigua frontera, una situación que en Montejícar se producirá hacia 1498. A pesar del abandono de la fortaleza, unos años más tarde Montejicar junto a Montefrío, Íllora, Moclín, Colomera, Guadahortuna e Iznalloz fue una de las siete villas elegidas por los monarcas que garantizarían el abastecimiento de la capital del reino. Tras la expulsión de los moriscos se produjo su despoblamiento, habrá que esperar que fuera repoblada por Carlos I por pobladores castellanos para que se iniciara un nuevo despliegue de la población. Montejícar llegó a convertirse en el tercer productor de cereales de toda España en los siglos XVII y XVIII, alimentando a la ciudad de Granada.
Paseamos por los restos de este castillo entre los afloramientos de las distintas estancias que actualmente se están excavando para la puesta en valor de esta importante fortaleza. Nos encaramamos en la torre sur, la parte del castillo mejor conservada, torre hueca de varias plantas desde la que se domina toda esta plaza fuerte fronteriza.
Una vez contemplado el castillo tomamos un sendero en el extremo sur de la fortaleza que desciende perfectamente marcado bordeando la ladera meridional, continuándose hacia el oeste con una pista que nos conduce al Prado de la Corredura de San Marcos, lugar donde antiguamente se levantaba la Ermita de San Marcos, hoy desaparecida.
Seguimos ahora por la carretera que en dirección oeste sigue paralela el Barranco de la Zarzuela. La carretera pasa junto a una angostura del barranco en la cara norte del Cerro del Pocico tras la cual salimos a un amplio valle donde las tierras de cultivo dominan la planicie.
Tras caminar 1 km por la carretera nos desviamos a nuestra derecha siguiendo el Camino de la Sierra, que discurre en su tramo inicial entre olivares con un amplio firme emporlado en su comienzo manteniendo un continuo ascenso en dirección oeste con la silueta piramidal del Alta Coloma frente a nosotros como prometedor horizonte.
El olivar da paso a un campo de cerezos con su cortijo tras el cual abandonamos el suelo cultivado para introducirnos en el bosque que tapiza la sierra, agradeciendo la sombra y el precioso paisaje que acompaña el ascenso mantenido que lleva el Camino de la Sierra. Pinos, encinas y cipreses se van alternando y entremezclando con algunos claros dispersos donde apreciamos restos de bancales y cúmulos de piedras evidenciando la antigua roturación del terreno, donde las sabias manos de nuestros antepasados sabían arañar y sacarle fertilidad y producción al terreno más agreste y árido.
El Camino de la Sierra continúa su cómodo ascenso dejando a nuestra izquierda unas casa rurales en construcción para inmediatamente pasar junto a La Cabaña del Pastor, pequeño cortijillo de piedra con una acogedora chimenea enclavado en una planicie junto al bosque donde podemos apreciar las antiguas tierras de labor, hoy preciosos claros entre el paisaje boscoso de esta cara sur del Alta Coloma.
Nuestro camino aumenta un poco la pendiente para atravesar la Solana de los Calares, regalándonos esporádicamente entre la arboleda unas impresionantes panorámicas hacia el sur con el Cortijo del Sotillo, los Cerrones y el Cerrón Gitano en primer plano y las majestuosas Sierra Arana y Sierra Nevada de fondo. Llegamos una allanada donde el camino parece finalizar. Aquí encontramos un poste indicativo en plena bifurcación de caminos. A la izquierda nos indica la situación a unos del Mirador de Sierra Lucena al que nos llegamos encontrándonos un claro de bosque con buenas vistas pero que no mejoran en nada las que nos han venido acompañando en el último tramo de camino hasta llegar aquí.
De nuevo en el poste del cruce de caminos tomamos el sendero bien definido que continúa el ascenso hacia el oeste coincidiendo en este tramo con la Vereda del Manzanillo, antigua vía pecuaria que atravesaba la zona sur de la sierra en dirección a Montejicar, a la que se dirige por la Fuente de los Charcones.
El sendero nos conduce al Collado de las Machás donde vira hacia el norte siguiendo la cuerda que nos va a conducir a la cumbre del Alta Coloma. En este collado finaliza el breve tramo común que compartimos con la Vereda del Manzanillo puesto que ésta desciende hacia el oeste hacia los Calares de Campotéjar.
Seguimos nuestro sendero afrontando ya frontalmente la subida, aumentando la pendiente de la ladera de forma considerable, aspecto que salva la vereda de forma magistral trazando varios serpenteos que mitigan el esfuerzo con algunos buenos muros de mampostería que aparecen entre el lapiaz, haciendo más cómodo este tramo final de subida. La arboleda comienza a ser cada vez más dispersa hasta desaparecer casi por completo a medida que ascendemos para dar paso a la proliferación por doquier de afloramientos rocosos y lapiaz.
Ya con la cumbre a la vista se suaviza la inclinación y dejamos una pequeña depresión a nuestra izquierda correspondiente a una dolina y afrontamos la corta subida final para encumbrar el Alta Coloma (1696 msnm), pasando antes por la boca de una sima que se encuentra justo antes de llegar al vértice geodésico que nos marca el punto más alto de nuestra ascensión y donde se encuentra el límite provincial entre Jaén y Granada, limitando en este lugar los términos municipales de Montejícar y Noalejo.
Las vistas desde esta cima son auténticamente espectaculares, de lo mejor que he visto hasta ahora puesto que divisamos los perfiles de las más importantes sierras de Andalucía:
Hacia el norte podemos contemplar próxima la Sierra de las Cuevezuelas y más al fondo la totalidad de Sierra Mágina, con toda la línea cumbrera desde el Almadén a Peña Grajera. Más al donde distinguiremos el Valle del Guadalquivir y Sierra Morena. También podemos identificar el casco urbano de Pegalajar, Carchel y Carchelejo.
Hacia el este veremos los Lanchares y el Cerro de las Caballerías y más al fondo Sierra Santerga, el Jabalcón, la Sierra de Baza y las Hoyas de Guadix y de Baza.
Hacia el sur tenemos Montejícar y como grandioso telón de fondo la cuerda íntegra de Sierra Arana y la totalidad de las cumbres de Sierra Nevada, desde el Montenegro y La Polarda en su extremo oriental hasta El Caballo en el occidental, con toda la sucesión de tresmiles de tan privilegiado perfil.
acia el oeste la inmensidad de la Sierra Sur de Jaén donde La Pandera y Ventisqueros destacan entre el resto de cumbres de la zona. Podemos contemplar más a lo lejos hacia el suroeste las Sierras de la Almijara y de Tejeda y la Parapanda.
Todo un espectáculo en una incomparable y completa panorámica de 360º.
Tras el éxtasis comenzamos el descenso ahora por la cara este del promontorio cimero que en esta vertiente es más escarpado aunque no presenta más dificultades que la roca suelta que nos vamos a encontrar en todo el descenso, puesto que apenas hay sendero definido salvo algunos esbozos de un viejo camino desdibujado que encontramos en el tramo medio de bajada. Como referencia tomamos el cercado de la Finca de la Umbría del que no nos vamos a retirar apenas en todo el descenso salvo para salvar por el sur unos crestones rocosos siguiendo una vereda medio abandonada. La dirección de nuestra bajada es en todo momento hacia el noreste.
El terreno es algo incómodo para descender por la inestabilidad de la roca suelta y los tramos de lapiaz pero se salva sin problemas. Como he comentado debemos mantenernos próximos a la valla, que queda siempre a nuestra izquierda, sobre todo cuando nos acercamos en el descenso a un olivar donde encontraremos la puerta de entrada precisamente en la unión de las vallas de ambas fincas.
Entramos pues en el olivar que atravesamos hasta llegar a un carril agrícola que seguimos a la derecha en un descenso ya mucho más suave que toma rumbo este y que abandonamos transitoriamente a los 300 metros de haberlo tomado hacia el sur para visitar la Fuente de Castilla, con amplio abrevadero.
Seguimos ahora en ascenso el camino que comunica la Fuente de Castilla con el carril que llevábamos y que nos conduce en unos metros de descenso al Collado de la Fuente del Alamo, donde se encuentra una puerta de entrada a la Finca de la Umbría y tras la cual se encuentra la fuente que da nombre al collado. En este cruce de caminos tomamos el que asciende brevemente a la derecha en dirección este y que pasa junto a la Fuente de Barbarín, nacimiento de agua que cae a una alberca con su desagüe a una pililla y que en esta época del año tras las escasas precipitaciones que hemos tenido se encontraba completamente seca.
Continuamos la pista atravesando los Cuarterones, al norte del Cerro de las Chinas, hasta que encontramos un nuevo cruce de caminos junto a unos campos de labor. Aquí tomamos el camino de la izquierda que se dirige en suave ascenso hacia el norte entre la linde del olivar y los cultivos, para llegar en unos 600 metros a otro cruce donde se encuentra el Cortijo y la Fuente del Quemado, con su respectiva alberca en el nacimiento y que de nuevo encontramos seca.
Seguimos ahora la pista que desciende hacia el sureste a través de Los Llanos con el Cerro del Castillo ya frente a nosotros y que nos conduce a Fuente Cabra o Fuente de la Cabra, emblemático paraje en las afueras de Montejícar y a los pies del Cerro del Castillo cuya fuente, de fuerte arraigo popular, abastece de agua potable al municipio.
Tras descansar en el área recreativa de Fuente Cabra continuamos el pateo e inciamos una fuerte subida explosiva desde la misma fuente hacia el este por la ladera del Cerro de los Allozos, siguiendo una empinada vereda del ganado que salva los primeros metros de forma muy acusada para progresivamente introducirnos ente viejos bancales y almendros que minimizan la pendiente y que nos conducen a la amplia plataforma cimera que constituye la zona alta de este cerrete.
Una vez en la cumbre nos empapamos de la historia que rodea el Cerro de los Allozos, elevación que alberga una de las ciudades ibéricas más destacadas del sur de la Península Ibérica. La población empezó a establecerse en este cerro a finales de la Edad del Bronce, hacia el año 1.200 a.C., y desapareció de forma brusca a finales del siglo III o inicios del II a.C., hecho relacionado con la segunda Guerra Púnica o guerras civiles romanas. Este impresionante oppidum ibérico, con dos necrópolis, controlaba el principal acceso entre la Vega de Granada y el Alto Guadalquivir. Por los materiales que se ven en superficie, al margen de las murallas y torres aún visibles, podemos saber que se fundó como un pequeño poblado del Bronce Final y, posteriormente, creció hasta convertirse en un sitio ibérico de mucha entidad siendo, junto al Cerro del Castillo, el conjunto ibérico más extenso de la provincia de Granada. En este oppidum se encontró el conocido como Plomo de los Allozos, placa fragmentaria de este metal donde en una de sus caras aparece parte de un texto en lengua ibérica y escritura meridional, siendo el único documento de este tipo encontrado en la provincia de Granada.
Comenzamos ahora a descender del Cerro de los Allozos hacia el sur entre bancales y almendros con nuestro siguiente punto a visitar frente a nosotros, la Ermita de la Virgen de la Cabeza, a la que llegamos tras atravesar un olivar. Esta ermita encalada de fachada porticada, enclavada en lo alto del Cerro de la Ermita, domina la vida diaria del municipio y alberga la sede de la Hermandad de la Virgen de la Cabeza, patrona de Montejícar, fundada en 1636. Merece la pena contemplar Montejicar desde la explanada-mirador que se encuentra delante de la ermita.
Descendemos por la Cuesta de la Ermita, acceso al templo desde la localidad, y pasamos junto a una fuente encalada construida en 1861 y que alberga una réplica en miniatura de la Virgen de la Cabeza en una hornacina construida en el mismo pilar.
Entramos en el casco urbano de Montejícar donde tras cruzar el Arroyo proveniente de Fuente Cabra llegamos a la Iglesia Parroquial de San Andrés, iglesia del 1539 construida sobre la antigua mezquita, y de la que destaca muy por encima del resto del edificio la hermosa Torre de gran belleza levantada en torno a 1548. Fue construida toda ella con sillares de cantería, desde sus cimientos hasta el vértice del tejado. Consta de dos altos cuerpos: el inferior cuadrado, el superior ochavado y en escalera de caracol. Su altura aproximada es de 45 metros hasta la veleta y tiene siete plantas hasta el campanario, donde se encuentra “La Gorda”, la emblemática campana de este templo.
Desde aquí ya solo queda andar unos cuantos pasos más para llegar a la Plaza de la Constitución y dar por finalizada esta completa caminata.

2 комментарийиев

  • Фото Mangell

    Mangell 23.09.2016

    Enhorabuena por la ruta y el excelente trabajo de documentación histórica.

  • Фото PJCastro

    PJCastro 27.09.2016

    Gracias, Mangell. Donde hay historia hay senderos y no hay senderos sin historia. Ambos son inseparables. Un saludo.

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